lunes, 4 de febrero de 2013

Los oasis, la vida en el desierto


El agua es la vida. Los desiertos son regiones aisladas donde el agua, es  el más exquisito de los recuerdos. Muchas zonas del planeta tienen pocas precipitaciones, pero no todas las zonas secas del planeta son consideradas desérticas. La forma en que se obtiene o pierde agua es el fenómeno que define el concepto de desierto; la diferencia reside en un fenómeno llamado evapotranspiración. La evapotranspiración es la combinación de pérdida de agua por evaporación atmosférica del agua del suelo, junto con la pérdida de agua también en forma de vapor, a través de los procesos vitales de las plantas. En otras palabras, significa que cuando un zona pierde por evaporación más agua de la que normalmente cae por lluvias, es cuando podemos considerarla desierto.

Desierto del Sahara
Lejos de imágenes románticas, los desiertos se han convertido en una metáfora para comprender la vida. Todo gira alrededor del agua: la vida, la muerte, la existencia. La vida en el desierto  precisa aprender sobre el agua, está ligada al proceso de conocer, cómo obtener y preservar el preciado liquido; de percibir sus ciclos y su íntima naturaleza. Las plantas, los animales y los habitantes del desierto aprendieron a utilizar el agua que necesitaban para sobrevivir.


El desierto no es una región muerta; la comprensión de la metáfora de la vida, consustancial a toda la especie humana, se hace más fuerte allí.  Hace más de un milenio que en los desiertos florecieron los oasis.  Un antiguo proverbio persa reza: "La arena del desierto es para el viajero fatigado lo mismo que la conversación incesante para el amante del silencio.”  Pero si ese viajero silencioso y fatigado abandona la aridez de las dunas, adentrándose en un Oasis, disfrutará, como en un sueño, placeres mil. Entre las palmeras datileras, se resguardaría de la dureza del entorno; junto a las acequias, escucharía el agua murmurante entre los huertos y jardines.  Su silencioso caminar solo sería interrumpido  por el saludo de los lugareños; así en el silencio, el viajero apreciara la intima relación entre el hombre y la naturaleza. 

Oasis de Nefta, Túnez
Las culturas árabes y norteafricanas entrelazaron su capacidad de observación y necesidad de supervivencia a una forma eficiente de gestionar los recursos hídricos. Observaron la zona, estudiaron las posibilidades del terreno, la salinidad de las aguas, la respuesta de algunas plantas y especies comestibles a la calidad de los suelos, previeron  sus necesidades como sociedad y crearon un ecosistema.  Porque un Oasis es eso, un ecosistema que combina las bondades de cada uno de los elementos que lo componen para generar vida y desarrollo: la capacidad de observación humana para optimizar recursos, mediante el respeto al ecosistema, la milagrosa existencia de agua en zonas de máximas aridez.

Oasis de al-Ain Emiratos Àrabes Unidos
Los oasis son zonas de entendimiento entre la naturaleza y el hombre. Las técnicas agrícolas y de regadío utilizadas de forma racional, precavida; no intensiva y desproporcionada. Se trata de combinar equilibradamente todos los factores de la subsistencia: las plantas adecuadas para la alimentación, los palmeras dátileras que protegen los cultivos del sol y modifican las condiciones edáficas del terreno, la cría de ganado como actividad subordinada a la vida del oasis, el sistema de regadío que preservara las zonas húmedas y garantizará el abastecimiento de agua, sistemas de cultivos donde las plantas se beneficiarán mutuamente. 
Oasis de Abaybou, Marruecos
Este conocimiento fue transmitido de una cultura a otra, todas unidas por la necesidad del agua. Por ello la sabiduría de la cultura del oasis, está presente en el Sahara, en Baja California, en el Golfo Arábigo Pérsico, en Chile, Perú, China o en el Sur de España. Los hombres viajaron y llevaron consigo el legado del agua. Los oasis se convirtieron en zonas de descanso, refugio, en puntos estratégicos para las rutas comerciales, en cuna de una cultura especial y diversa.

Oasis de Elche, España
La cultura del oasis surgió de esta simbiosis, de este entendimiento. Los habitantes del oasis crearon una forma específica y diversa de vivir ,de entender la naturaleza y gestionar el agua. La ancestral cultura del oasis, preservada durante siglos por las comunidades oasianas, están siendo amenazada. El delicado equilibrio de los oasis se encuentra en peligro y la enseñanza que de ellos se desprende también.



1 comentario:

  1. Una maravilla entender la naturaleza del universo, muchas veces pensamos que todo es parejo en el planeta Tierra; pero demuestra que nuestro planeta brinda a conocer la magestuosidad de la creación de nuestro todo `poderoso.

    ResponderEliminar